Investigación israelí revela por qué fallan dietas alimenticias

04/Ene/2017

Visavis

Investigación israelí revela por qué fallan dietas alimenticias

Actualmente, cuando se quiere perder peso,
los dietéticos suelen reducir la ingesta de calorías. Sin embargo, una
investigación realizada por el Instituto de Ciencia Weizmann indica que una de
las principales causas por las que las dietas fallan es porque la misma comida
a una persona puede aportarle más calorías reales que a otra o elevar sus
niveles de glucosa.
“La gran diferencia entre la subida de los
niveles de azúcar en distintas personas que tomaron la misma comida confirma
por qué la personalización del menú es mejor para mantener la salud que los
consejos dietéticos universales”, explica Eran Segal, coautor del estudio.
Para ello es esencial conocer el fenotipo,
“es la expresión observable de los genes. Describe cómo la genética y los
elementos externos (la comida, por ejemplo) afectan a la biología del cuerpo”,
cuentan desde Habit. Esta información se obtiene relacionando los biomarcadores
con aspectos como el peso, la edad, los niveles de actividad o la medida de la
cintura.
Si has probado a eliminar los hidratos del
plan de comidas, a incrementar las proteínas o a eliminar la grasa y nada te ha
llevado a tu peso justo, puede que la causa esté en el ADN. Al igual que los
genes determinan el color de ojos, la predisposición genética puede influir en
el sobrepeso, entre un 40 y un 70%, según la compañía de análisis genéticos
Citogen Farma.
“Mediante el análisis de ADN podemos
conocer nuestra predisposición ante ciertos comportamientos alimenticios, lo
que nos permitirá saber qué alimentos nos ayudan a adelgazar, cuáles nos
engordan, los que mantienen nuestra salud o con los que podemos prevenir
lesiones”, indica la Dra. Lina Robles, Jefa del Servicio de Nutrición del
Hospital Sanitas la Zarzuela informa La Vanguardia.
Personalizar la nutrición a través de un
análisis del ADN es una de las tendencias más poderosas de la industria
dietética. Comprender cómo cierto tipo de dieta se relaciona con según qué
organismos es la base sobre la desarrolla la nueva nutrición.
“Nuestro cuerpo es un sistema complejo
influenciado por lo que comes. Por ello, a nivel biológico, no hay dos personas
que respondan de la misma forma a la misma comida”, afirman desde Habit, una
compañía estadounidense de nutrición personalizada que ofrece menús basados en
el perfil genético de cada usuario.
El primer paso para conocer lo que mejor se
ajusta a nuestro cuerpo es realizar un test genético. “Estos test determinan
las intolerancias a ciertos alimentos, las respuestas desfavorables del
organismo y el riesgo genético ante cualquier patología. Suelen determinar qué
vitaminas se necesitan”, señala Lina.
Tras realizar un análisis del genoma
relacionado con la comida, el próximo paso es llevarlos a la práctica. “Se
elabora un informe dónde se indican los alimentos que, según nuestros genes, se
deben comer o evitar. Lo más frecuente es un listado de ingredientes
prohibidos, limitados (de consumo ocasional) y de consumo libre”, dice la
doctora.
A partir de ahí, se aconseja que un
nutricionista especializado elabore una dieta personalizada. “La genética no
cambia con los años. Los genes van a ser siempre iguales, por tanto, esto no
tiene modificación ninguna. El tratamiento sería hacer un plan adaptado a los
resultados y mantenerlo para conseguir un estado de salud óptimo”, añade
Robles.
La lactosa y el gluten son dos de los
ingredientes más famosos en el ámbito de las intolerancias. Desde que esta
afección se ha convertido en un fenómeno de masas, son muchos los interesados
por conocer qué elementos afectan a su organismo, algo que se puede descubrir a
través de estos estudios genómicos.
“Tras identificar los elementos que no
funcionan, el paciente pasa de tener un malestar constante, molestias
digestivas, digestiones pesadas, hinchazón, gases persistentes… a encontrarse
bien”, comenta Lina.
Existen varios tipos de intolerancia. Las
que se producen por un déficit en la enzima encargada de metabolizar algunos
alimentos no se curan por el momento. Según recomienda la experta, el
tratamiento es llevar una dieta exenta de ellos.
“Las secundarias, provocadas a causa del
desgaste intestinal por una intolerancia alimentaria principal, sí se pueden
curar tras un tiempo sin consumir dicho ingrediente”, aclara.